COPIAPO, Chile- Los familiares de los 33 mineros que permanecen atrapados vivos a 700 metros bajo tierra agradecieron ayer las palabras de apoyo que emitió el Papa Benedicto XVI tras el rezo del Angelus.

"Es importante que haya enviado ese mensaje (El Papa); está tan lejos y pensando en nosotros, en los 33 que están abajo, en las familias que estamos acá esperando que salgan", señaló uno de las familiares de los mineros atrapados desde el 5 de agosto pasado.

Benedicto XVI hizo referencia a los obreros durante el oficio en su residencia de verano de Castel Gandolfo. "Me gustaría recordar con particular afecto a los atrapados en la mina de San José, en la región chilena de Atacama", señaló el Papa al hablar en español ante los fieles.

"A ellos y a sus familiares los encomiendo a la intercesión de San Lorenzo, asegurándoles mi cercanía espiritual y mis continuas oraciones, para que mantengan la serenidad en la espera de una feliz conclusión de los trabajos que se están llevando a cabo para su rescate", agregó.

"Están bien"

En tanto, el ministro de Minería, Laurence Golborne, visitó a los familiares que permanecen en los campamentos levantados afuera de la mina, para saber el estado en que se encuentran y dar información acerca de los trabajos. "Después de los mineros atrapados, los principales afectados son sus familiares. Los mineros allá abajo están hoy muy bien cuidados y ahora que ya los encontramos estamos muy esperanzados en su pronto rescate y el día que salgan vamos hacer una fiesta juntos", señaló Golborne.

Los parientes se mantienen a la espera de que las perforaciones que harán el ducto vertical de unos 70 centímetros, por donde pretenden rescatar a todos los mineros, comiencen hoy.

Según el encargado de las labores de rescate, André Sougarret, este trabajo se demoró debido a que tuvieron que reforzar el sector donde se ubicó la máquina Raise Borer Strata 950, que realizará las excavaciones del túnel por donde intentarán sacar a los 33 obreros.

Los mineros que están atrapados, entre los que hay jóvenes de 19 años, ex marinos mercantes y otrora futbolistas, siguen recibiendo "las palomas" por donde les envían medicamentos, comida, aire y agua para resistir los meses que, en principio, durará el rescate. (DPA-Reuters)